Teoría de doble herencia (gen-cultura)

Marco teórico de la evolución cultural según el cual los humanos heredan información por dos canales paralelos e interactuantes: el genético, transmitido por reproducción sexual, y el cultural, transmitido por aprendizaje social. Ambos canales son sistemas evolutivos en sentido estricto (con variación, herencia y selección), operan a velocidades distintas y, sobre todo, se modifican mutuamente: la cultura cambia el ambiente selectivo de los genes y los genes condicionan qué cultura se transmite.

Formulada por Robert Boyd y Peter J. Richerson en Culture and the Evolutionary Process (1985) y popularizada por Not by Genes Alone (2005), es el andamio matemático que sostiene la mayor parte de la evolución cultural contemporánea.

El argumento central

Si la cultura se hereda y se selecciona, la cultura evoluciona. Esto basta para que el esquema darwiniano se aplique fuera del genoma. La novedad no es la metáfora de la evolución cultural (es vieja, viene de Spencer y Tylor en el siglo XIX), sino el aparato formal: ecuaciones de transmisión, modelos de población, sesgos de copia, simulaciones de deriva cultural. La evolución cultural deja de ser literatura y se vuelve ciencia cuantitativa.

Coevolución gen-cultura: ejemplos clásicos

  • Persistencia de la lactasa. En poblaciones con larga tradición ganadera (norte de Europa, África oriental, partes de Asia central), el gen que mantiene activa la enzima lactasa en la edad adulta se fijó por selección. Sin la cultura ganadera, la mutación no aporta ventaja; con ella, sí. La cultura cambió el ambiente selectivo de los genes.
  • Manualidad y diestrismo. La fabricación de herramientas por una mano dominante presiona contra la simetría cerebral; la cultura técnica modifica el desarrollo neural promedio.
  • Reducción del dimorfismo-sexual postpaleolítico. La estabilización de vínculos de pareja como norma cultural cambió la presión selectiva sobre el cuerpo masculino.

Tres regímenes según velocidad

La doble herencia opera con tiempos distintos. Cuando el ambiente cambia muy lento, los genes alcanzan; cuando cambia rápido, la cultura es mejor solución; cuando cambia más rápido aún, ni una ni otra alcanzan y se desplaza el peso al individuo. Ese mapa lo desarrolla la entrada pulso-del-tiempo, que es la versión propia de Nuevas Ciencias del mismo tema.

Acepciones a no confundir

No es memética estricta (Dawkins, Blackmore): la doble herencia no exige replicadores discretos análogos a genes; trabaja con distribuciones continuas de rasgos. No es lamarckismo cultural ingenuo: la selección cultural selecciona, no transmite directamente; el rasgo adquirido por un individuo puede pasarse a otros, pero solo prospera si el filtro selectivo lo favorece. Y no es psicología evolutiva (Tooby, Cosmides), que mira módulos cognitivos universales fijados por selección genética; la doble herencia abre el espacio para que la cultura misma sea unidad evolutiva.

Dónde aparece en Nuevas Ciencias

Marco implícito de La evolución cultural (abril 2025) y andamio explícito de pulso-del-tiempo en La familia (junio 2025).

Conceptos vecinos

Fuentes

  • Boyd, R., & Richerson, P. J. (1985). Culture and the Evolutionary Process. University of Chicago Press. (Categoría 2)
  • Richerson, P. J., & Boyd, R. (2005). Not by Genes Alone: How Culture Transformed Human Evolution. University of Chicago Press. (Categoría 2)
  • Henrich, J., & McElreath, R. (2003). The evolution of cultural evolution. Evolutionary Anthropology, 12(3), 123-135. doi.org/10.1002/evan.10110 (Categoría 1)