Tálamo

Estructura par de sustancia gris que forma la parte dorsal del diencéfalo, a ambos lados del tercer ventrículo. Cada tálamo contiene al menos 30 núcleos. Casi todas sus neuronas proyectan a la corteza cerebral y reciben a su vez proyecciones de ella, en circuitos de ida y vuelta. Todos los sistemas sensoriales salvo el olfativo tienen un núcleo talámico propio: el geniculado lateral para la visión, el geniculado medial para la audición, el complejo ventral posterior para el tacto, el dolor y la propiocepción. El nombre viene del griego thálamos, cámara.

Más que un relevo

La descripción clásica lo presentaba como una estación de paso hacia la corteza. S. Murray Sherman y Ray Guillery propusieron dos distinciones que cambiaron esa imagen.

La primera separa las entradas conductoras (drivers), que aportan el contenido que se retransmite y determinan las propiedades de respuesta de la neurona, de las moduladoras, que regulan cómo se retransmite. Las conductoras son minoría. En el geniculado lateral, la retina aporta solo entre el 5 y el 10 % de las sinapsis sobre las neuronas de relevo; las interneuronas inhibidoras locales, la corteza y el tronco del encéfalo aportan en torno al 30 % cada uno.

La segunda distingue los núcleos de primer orden, que llevan a la corteza información que llega de fuera de ella (el geniculado lateral recibe de la retina), de los de orden superior, que retransmiten información procedente de la capa 5 de un área cortical hacia otra. Una parte de la comunicación entre áreas corticales, por tanto, no viaja directamente de un área a otra sino a través del tálamo (Sherman y Guillery, 2002). El pulvinar es el ejemplo más citado.

El núcleo reticular

Una lámina de neuronas inhibidoras envuelve el tálamo por su cara lateral. Es la única parte que no proyecta a la corteza. Recibe ramas de los axones que van del tálamo a la corteza y de la corteza al tálamo, y devuelve inhibición a los núcleos talámicos. Interviene en la generación de los husos del sueño y en la regulación de qué información llega a la corteza en cada momento.

Desarrollo

Las conexiones entre tálamo y corteza se establecen antes del nacimiento, en un proceso en el que los axones talamocorticales y los que bajan de la corteza se guían mutuamente (ver hipótesis del handshake).

Relevancia

Por su posición en los circuitos de ida y vuelta con la corteza, el tálamo participa en la regulación del sueño, la vigilia y la atención, y es una pieza recurrente en las teorías sobre la base neural de la conciencia, junto a modelos corticales como el del espacio de trabajo global.

Conceptos vecinos

Fuentes