Biobots
Organismos sintéticos construidos a partir de agregados de células vivas que se autoorganizan en cuerpos funcionales sin programa genético previo para esa configuración. La familia incluye al menos tres líneas establecidas (xenobots, anthrobots, neurobots), todas desarrolladas a lo largo de los últimos cinco años por equipos liderados por Michael Levin (Universidad Tufts) y Joshua Bongard (Vermont). El nombre “biobot” es genérico; las subcategorías se diferencian por el tejido de origen y por los componentes celulares integrados.
La pregunta filosófica que la categoría plantea, antes que la técnica, es categorial: ¿son organismos? ¿son máquinas? ¿son individuos? La respuesta del programa es que la dicotomía organismo-máquina es lo que el caso pone en cuestión: los biobots son evidencia de que el plan corporal no requiere programa genético previo, basta con células capaces de autoorganizarse en presencia mutua.
Xenobot (2020)
Construidos con células del corazón (cardiomiocitos) y de la piel de embriones de rana Xenopus laevis. Los agregados, de unos pocos cientos de células y de medio milímetro, adoptan formas esferoidales y se mueven en medios acuosos por la acción de cilios que cubren su superficie. Los cardiomiocitos no aportan latido funcional pero sí contracciones rítmicas que contribuyen al movimiento. La forma se diseña por simulación evolutiva sobre un voxel-bot virtual y se construye a mano sobre el agregado celular, lo que da el “scalable pipeline” del título del paper original (Kriegman, Blackiston, Levin, Bongard, PNAS 2020).
Comportamientos observados: locomoción dirigida, agregación de partículas en pilas, capacidad limitada de interactuar con su ambiente. La replicación cinética (2021) llamó la atención porque los xenobots, al rotar y empujar células sueltas, formaban nuevos xenobots: una forma de replicación sin material genético propio del proceso.
Anthrobot (2023)
Derivados de tejido del epitelio respiratorio (tráquea y bronquios) de seres humanos adultos, no de embriones. Construidos por Gizem Gumuskaya y colaboradores en Tufts (Advanced Science 2023). Las células ciliadas adultas, al despegarse de su contexto de tejido y agregarse, forman esferoides que se mueven por cilios y muestran comportamientos como agregación y curación local.
La importancia: extiende la capacidad de autoorganización morfológica a tejido humano somático adulto, no a tejido embrionario. Esto abre puertas terapéuticas (terapias autólogas hechas con células del propio paciente) y, a la vez, problemas categoriales más agudos (anthrobots de tejido humano dejan más débil la posibilidad de tratarlos como simples “agregados celulares”).
Neurobot (2025)
Xenobots con células neuronales progenitoras integradas en su construcción. El paper de Levin, Fotowat, Pio-Lopez et al. (bioRxiv abr 2025) caracteriza el resultado en cuatro dimensiones. En morfología, el neurobot adopta forma elíptica (vs. esférica del xenobot), tamaño mayor, y una cavidad central candidata a estar llena de matriz extracelular; vive en promedio nueve días sin alimentación. En comportamiento, los movimientos son más complejos y variados (círculos, espirales, exploración de bordes); el equipo desarrolla un “índice de complejidad” basado en análisis espectral de trayectorias, y bajo PTZ (antagonista GABA) los biobots reducen su complejidad mientras que los neurobots la aumentan, evidencia indirecta de control neuronal sobre el movimiento. En electrofisiología, indicadores de calcio (GCaMP6s) muestran disparos espontáneos y patrones de actividad sincronizada entre neuronas distantes, evidencia de circuitos funcionales. En genética, hay activación de genes de desarrollo neural, comunicación neuronal (receptores de glutamato, serotonina, dopamina, GABA), plasticidad sináptica y, sorprendentemente, procesamiento visual (opsinas, fototransducción) pese a no tener ojos; un 54% de los genes activados son primitivos eucariotas, evidencia de reactivación de programas ancestrales.
Acepciones a no confundir
Biobots ≠ organoides. Los organoides son cultivos tridimensionales que recapitulan estructuras de un órgano (mini-cerebros, mini-intestinos, mini-riñones) y permanecen acoplados al plan corporal del órgano original. Los biobots no recapitulan ningún órgano; son cuerpos nuevos.
Biobots ≠ robots biológicos en sentido coloquial. No tienen componentes electrónicos ni motores. La “robótica” del término refiere al diseño previo (simulación evolutiva sobre forma) y a la autonomía de movimiento, no a integración mecánica.
Biobots ≠ vida sintética en el sentido de Venter. El programa de Craig Venter (síntesis de un genoma mínimo Mycoplasma) construye desde el ADN. Los biobots construyen desde células enteras y dejan al ADN existente; el resultado nuevo es la configuración corporal, no el genoma.
Dónde aparece en Nuevas Ciencias
- Neurobots: el ensayo presenta el linaje completo y entra a fondo en el paper original de neurobots. Cierre interpretativo del autor: “esto no es maquinaria, es cognición corporizada desplegándose en tiempo real”.
Conceptos vecinos
Fuentes
- Kriegman, S., Blackiston, D., Levin, M., & Bongard, J. (2020). A scalable pipeline for designing reconfigurable organisms. PNAS, 117(4), 1853-1859. (Categoría 2, paper fundacional de xenobots)
- Blackiston, D. et al. (2021). A cellular platform for the development of synthetic living machines. Science Robotics, 6(52), eabf1571. (Categoría 2)
- Gumuskaya, G., Srivastava, P., et al. (2023). Motile Living Biobots Self-Construct from Adult Human Somatic Progenitor Source Cells. Advanced Science, 11(4), 2303575. (Categoría 2, paper fundacional de anthrobots)
- Levin, M., Fotowat, H., et al. (abr 2025). Self-Organizing Neural Networks in Novel Moving Bodies. bioRxiv (preimpresión). (Categoría 2, paper fundacional de neurobots)
- Wikipedia EN: Xenobot (Categoría 1)