Fuzzball (bola difusa)

Propuesta de la teoría de cuerdas sobre qué es realmente un agujero negro. En lugar de una región vacía con un horizonte de sucesos y una singularidad en el centro, un fuzzball es un objeto material: una maraña de cuerdas y branas que ocupa todo el volumen hasta donde estaría el horizonte, sin interior vacío y sin punto de densidad infinita. El nombre, acuñado por Samir Mathur alrededor de 2002, alude a esa superficie sin frontera nítida.

En español se usan «bola difusa» y «bola de pelusa»; ninguna de las dos está asentada, y el término inglés es el que circula en la literatura.

Qué problema resuelve

Dos, y son los dos grandes de la física de agujeros negros.

La entropía. Un agujero negro tiene entropía proporcional al área de su horizonte, y la entropía en física estadística cuenta microestados. La relatividad general no ofrece ninguno: un agujero negro clásico queda descrito por tres números. En la propuesta de fuzzball cada microestado es una configuración distinta de cuerdas, con su propia geometría, y el recuento reproduce la fórmula de Bekenstein-Hawking. Strominger y Vafa lo lograron en 1996 para cierta clase de agujeros negros extremales, y ese cálculo es uno de los resultados más citados de la teoría de cuerdas.

La información. Si no hay horizonte que separe causalmente el interior, la radiación emitida puede llevar información sobre lo que cayó, y la paradoja de la información se disuelve en lugar de resolverse. Lo que un observador lejano ve sigue pareciendo un agujero negro clásico, porque las diferencias se concentran donde estaría el horizonte.

Objeciones

La construcción explícita de microestados solo se ha completado para familias muy particulares de agujeros negros —supersimétricos, extremales, en cinco dimensiones—, no para los astrofísicos. Queda por demostrar que el argumento se generaliza. También se discute si un fuzzball se distinguiría observacionalmente de un agujero negro clásico: las propuestas de firmas en ondas gravitacionales, como ecos posteriores a una fusión, no han producido detecciones concluyentes.

Cuánto se cree

El Big Mysteries Survey (2026) preguntó qué le ocurre a la materia que cruza el horizonte. La singularidad clásica obtuvo un 40,5 % y los fuzzballs un 14,3 %, con un tercio de los encuestados repartido entre otras respuestas o ninguna. Es una minoría considerable para una propuesta que hace veinte años era marginal.

Conceptos vecinos

Fuentes